Porco Rosso

Porco Rosso

viernes, 28 de abril de 2017

STEFAN ZWEIG: ADIÓS A EUROPA de Maria Schrader - 2016 - ("Stefan Zweig: Farewell to Europe")


Segunda mitad de los años treinta. El escritor austriaco Stefan Zweig se ve obligado a exiliarse a Brasil tras el ascenso de Adolf Hitler. Es, además de intelectual contrario a la dictadura de los nazis, judío. En su nuevo hogar, es admirado por todos, es homenajeado sin cesar y puede dedicarse a tener una existencia tranquila para escribir. Sin embargo, él está sumido en una depresión profunda. El terror que se extiende por Europa ha destrozado sus sueños de un continente unido y en paz, y su miedo al futuro le sume constantemente en una terrible angustia que no le deja vivir. Cada día, la desesperanza se adueña más de él y cada vez tiene menos fuerzas para simplemente existir...


La actriz y directora alemana Maria Schrader tiene en su haber una filmografía muy espaciada pero interesante y con un último filme magnífico. Sus únicos tres filmes son el thriller sobre el nazismo "La jirafa", el drama romántico "Liebeslieben" y el comentado biopic "Stefan Zweig: Adiós a Europa".


Stefan Zweig es uno de los escritores austriacos, europeos y mundiales más importantes de la historia y uno de esos intelectuales que, tristemente, fueron víctimas de la persecución del nazismo y que a causa de ello se vieron obligados a exiliarse para siempre de su tierra. Este caso fue además especialmente duro: a sus sesenta años y obligado a vivir en Brasil contra su voluntad y añorando sin cesar el continente europeo, este autor se vio completamente incapaz de luchar contra las pocas ganas de vivir que le había dejado el negro futuro que entonces veía y optó por suicidarse junto a su esposa. Su obra fue algo olvidada tras su muerte, pero por suerte cada vez es más valorada y esta injusticia ya no es un hecho. "Stefan Zweig: Adiós a Europa", el tercer filme de Maria Schrader, es un canto a su persona que, además, viene en un momento ideal: el auge de populimos que quieren romper la Europa moderna que tanto ha costado construir. Stefan Zweig era, antes de la creación de la Unión Europea, un completo y total europeísta. Creía en un continente en paz y prosperidad y unido y tuvo que ver como el ascenso de Adolf Hitler tiraba por la borda todos sus sueños. Esta película narra en cuatro actos cuatro momentos esenciales de su exilio: en Nueva York un tiempo y, sobre todo, en el mencionado Brasil, país al que amó como si fuese el suyo y al que dedicó uno de sus libros pero que nunca pudo a pesar de todo sustituir a su anhelada Europa. Este filme, rodado en un estilo simple, cargado de dramatismo sencillo y efectivo, retrata la depresión total en la que se sume el escritor en los últimos años de su vida alternándola con un retrato político impecable de los alemanes y luchadores contra el nazismo expatriados por la fuerza y de cómo la Segunda Guerra Mundial era vista en otros continentes.


Maria Schrader sabe conmover al espectador, tocarle el corazón con unos planos preñados de dolor y por medio de la extraordinaria dirección de Tomas Lemarquis, que entrega un papel protagonista para la posteridad, absolutamente soberbio. El filme está esencialmente orientado a los fans del escritor y a los conocedores de su obra y de sus circunstancias vitales, pero eso no impide que el que no lo sea no lo disfrute cien por cien, porque su drama fue universal en aquellos tiempos, por desgracia, y que capte toda su esencia terrible y fatalista. Así son los buenos biopics, los que son capaces de llegar sin problemas a toda clase de público. Escenas para el recuerdo, montones, y en especial un plano final sostenido lleno de inventiva que sencillamente pone los pelos de punta. Maravillosa recreación de un hombre básico de la cultura europea. No se la pierdan.


jueves, 27 de abril de 2017

EL PLANETA DEL TESORO de John Musker y Ron Clements - 2002 - ("Treasure Planet")


Jim Hawkins es un surfista volador que, tras el abandono de su padre, vive con su madre en la posada familiar. Jim es un joven solitario e incomprendido que sueña con vivir grandes aventuras y con escapar lejos de su aburrido ambiente. Un día, una nave espacial se estrella cerca de su casa y uno de los pilotos, antes de morir, le confía una misteriosa esfera y le dice que huya con ella porque es muy valiosa y los que le persiguen la quieren. La aventura que Jim estaba esperando está a punto de comenzar.


Mientras "Lilo & Stitch" fue uno de los mayores éxitos de la compañía de Walt Disney de todos los tiempos, "El planeta del tesoro", basada en la mítica novela "La isla del tesoro" de Robert L. Stevenson, que fue estrenada el mismo año, fue uno de sus mayores fracasos. Aún perteneciendo a una época artísticamente titubeante del estudio, este filme creo que fue injustamente ninguneado. Es cierto que tal vez no sea de los mejores de su extensa producción, pero también es cierto, pienso, que a pesar de que sus personajes no sean todo lo profundos y carismáticos que deberían ser, la película es una obra de aventuras de ritmo vertiginoso y llena de lugares comunes del género de los piratas muy bien explotados. Y además, la animación es una delicia. Mezcla el filme las tradicionales 2D con las 3D que en aquel momento le estaban comiendo terreno a pasos agigantados a una cada vez menos practicada animación clásica y consigue un cóctel visualmente precioso en el que también se mezcla la ambientación piratesca habitual con elementos de la "space opera" a lo Julio Verne. El conjunto es una pequeña joyita de corte "steampunk" con unos escenarios impresionantes y llenos de inventiva y unos personajes espléndidamente animados. Al filme, como he dicho, le falla una mayor definición de sus caracteres. Especialmente ocurre, como casi siempre, que la sombra de la novela en la que se basa es alargada (y en este caso es alargadísima), y es inevitable echar en falta una mayor profundidad tanto en ellos y en sus problemas y como en el conflicto básico y en su resolución (a pesar de que ciertamente esta película es bastante adulta en términos Disney). El resto, sin embargo, pienso que es más que notable, y "El planeta del tesoro" entretiene, y vaya que sí, con su frenetismo y sus constantes juegos de referencias, con sus escenas de acción llenas de imaginación y con su desprejuiciada visión de un "futuro-retro" que este estudio no ha tratado demasiado. En parte, creo que se podría considerar a este filme como una actualización o "redención" si quieren incluso llamarle de la flojita "Atlantis: El imperio perdido", aunque ambas películas se lleven solamente dos años. Se toma la estética de aquella y se mejoran todos sus errores.


miércoles, 26 de abril de 2017

EL CUERVO: SALVACIÓN de Bharat Nalluri - 2000 - ("The Crow: Salvation")


El joven Alex Corvis es acusado falsamente del asesinato de su novia, que lo han cometido en realidad unos policías corruptos, y ejecutado en la silla eléctrica. Un año después, sin embargo, Alex vuelve para vengarse... Y vuelve desde el más allá y acompañado de un cuervo con unos misteriosos poderes sobrenaturales.


El inglés Bharat Nalluri es un mediocre director de cine de acción y thriller esencialmente sin nada destacable. Su filmografía se compone de "Downtime", "Cuerpo de Élite", "El Cuervo: Salvación", la comedia "Un gran día para ellas" y el thriller "Doble Identidad: Jaque al MI5".


Aunque fue inicialmente ideada para ser estrenada en cines, el poco éxito de "El Cuervo: Ciudad de Ángeles" acabó condenando a "El Cuervo: Salvación" a ser exhibida solamente en un número muy limitado de salas y a pasar pronto al mercado del videoclub. Vuelve a ser todo una copia cutre de la primera de las entregas de la saga, y ahora encima las pocas virtudes que tenía la segunda ni siquiera están. La ambientación es televisiva en el peor de los sentidos, con escenarios cutres y soluciones de iluminación de estudio pencas, por lo que perdemos una de las grandes señas de la franquicia, y además ya no hay ninguna conexión argumental con el filme de 1994, como sí la tenía el de 1996 (el personaje de Sarah, que conocía y conectaba a ambos cuervos), por lo que el distanciamiento hace que ya desde el principio la cosa nos importe bien poco y conforme vamos viendo lo mala que es, nada. Un joven es acusado injustamente de matar a su novia y condenado a la silla eléctrica y, como se espera, vuelve desde el más allá para vengarse, en este caso de unos policías corruptos, que fueron los que cometieron el crimen y le echaron la culpa. Novedades cero, y para colmo han empeorado los diálogos, los personajes son copias planas de los anteriores y hay hasta algunas escenitas de vergüenza ajena. Eric Mabius se dedica a copiar a los dos otros dos cuervos y bueno, teniendo en cuenta que su papel no da para más, no lo hace mal del todo, valga la redundancia. Kirsten Dunst se luce aún menos en una interpretación de novia de turno anodina (tampoco da para más lo que le dan). Y poco más que decir de este rollazo patatero aburrido y sin ninguna clase de alicientes. Para completistas, y gracias. En 2005 llegó una cuarta película tardía de esta franquicia, llamada en España simplemente "El Cuervo 4" y originalmente de nombre "The Crow: Wicked Prayer" que tuvo como protagonista a un devaluadísimo, por no decir acabado, Edward Furlong. Sólo se estrenó en un cine-teatro de Seattle y pasó directamente al mercado del videoclub. No vamos ni a comentarla, porque es tan horrorosa que ni siquiera merece la pena y ya entra en la categoría de "secuelas directas para dvd". Con esta tercera entrega terminamos con otra saga echada a perder por avaricia y malas artes monetarias.


martes, 25 de abril de 2017

EL CUERVO: CIUDAD DE ÁNGELES de Tim Pope - 1996 - ("The Crow: City of Angels")


Ashe Corven y su hijo pequeño son brutalmente asesinados por unos mafiosos tras haber presenciado por error uno de sus ajustes de cuentas. Pero Ashe vuelve del más allá... Y vuelve con poderes sobrenaturales para hacer justicia. En su camino, conoce a Sarah, una joven artista especial... Que ya tuvo contactos en el pasado con alguien que también volvió de la tumba para castigar a los que le mataron.


La primera secuela de "El Cuervo" ya inició el camino de cutrerío en el que se iban a desenvolver todas las futuras y desafortunadas entregas de la saga y las horripilantes series de televisión basadas en ella. Dio igual que el director fuera ahora Tim Pope, uno de los grandes del mundo del videoclip que trabajó con grupos como The Cure, dio igual que el protagonista fuese el francés Vincent Pérez, entonces en la cresta de la ola del cine europeo, dio igual que la otra protagonista fuese la también entonces en ascenso Mia Kirshner, y dio igual que entre los secundarios hubiese gente como el mítico músico y cantante Iggy Pop. "El Cuervo: Ciudad de Ángeles", que narraba una historia independiente ambientada en el universo del primer filme debido a la muerte de Brandon Lee, era un pastiche de la primera entrega con una historia casi idéntica y con mucha menos gracia. Ahora a los que matan son a un padre y a un hijo y el padre vuelve de la muerte para matar a los asesinos, que son otros mafiosos gótico-punks que también practican artes oscuras. Los decorados del filme son apreciables, y mantienen la esencia de la saga, y el hecho de que el personaje de Kirshner sea la Sarah de la primera entrega y tenga una relación especial con el nuevo Cuervo es acertado porque enlaza a las dos películas con una cierta dignidad. El resto es una copia, pero una descarada copia. Escenas casi idénticas, villanos casi idénticos, conflicto casi idéntico y hasta los diálogos son casi idénticos. Y eso que el mencionado Vincent Pérez, que es un actor excelente, se desenvuelve muy bien como el nuevo protagonista y calca al de Brandon Lee con mucho respeto pero dándole su toque personal. No sirve esto tampoco sin embargo porque la sensación de que todo es una fotocopia no se va nunca. La película fue un fracaso tanto de crítica como de taquilla que propició que la tercera entrega de la saga, "El Cuervo: Salvación", fuese solamente estrenada en unos cuantos cines y pasase al poco tiempo al mercado del vídeo. En 1998 se estrenó también "El Cuervo: Escalera al cielo", que fue una desastrosa serie canadiense de la que no voy ni siquiera a hablar. Tim Pope dejó la dirección de largometrajes para siempre después de haberse estrellado con esta cinta y volvió a dedicarse exclusivamente a los videoclips, mundo en el que continuó con su sobresaliente carrera.


lunes, 24 de abril de 2017

EL CUERVO de Alex Proyas - 1994 - ("The Crow")


El joven rockero Eric Draven y su novia Shelly Webster son brutalmente asesinados por un grupo de mafiosos, que a él lo lanzan por la ventana y a ella la violan y la matan de una paliza. Un año después, alguien vuelve al barrio... Para acabar con estos pandilleros uno por uno y hacer justicia. Alguien que ha vuelto del más allá con unos poderes increíbles.


Alex Proyas, tras su fascinante debut"Spirits of the Air, Gremlins of the Clouds", tuvo su primer éxito fulminante en el mercado estadounidense en 1994: "El Cuervo", que fue una de las películas fantásticas más importantes y famosas de los años noventa. En ella, volvió a aplicar su particular sentido visual y construyó un genial escenario gótico urbano artesanal que clavaba al del cómic en el que el filme se basada, homónimo y creado por el autor James O'Barr. La trama no era especialmente profunda, pero los personajes tenían un carisma apabullante, tanto los principales como los secundarios. El malogrado Brandon Lee fue el Cuervo perfecto, el mejor de todos. Se metió en el bolsillo a los espectadores de la década, y aunque su fatídica y famosa muerte por error durante el rodaje hizo bastante para convertirlo en un mito, lo cierto es que lo hizo y su figura es hoy básica en el imaginario del cine fantástico. Michael Wincott era el villano de turno, y lo clavaba también. Era el típico mafioso gótico-punk de los noventa, con melenas y cuero, que practicaba artes oscuras mientras también le daba a las drogas y a las armas. Y este actor, tristemente devaluado y olvidado hoy, siempre fue ideal para esta clase de papeles y entregó un antagonista de matrícula de honor. Los secundarios no le fueron a la zaga: desde la pequeña Rochelle Davis hasta Ernie Hudson, aquí haciendo de policía preocupado por la corrupción, cumplieron sobradabamente, pasando por todo el elenco de punkis y góticos de barrio bajo al que el Cuervo tenía que enfrentarse, que dentro de todos sus tópicos tenían gracia. El filme era además muy violento y sangriento, y tampoco escatimaba en contenido y sugerencia sexual. Era una película muy adulta pero orientada al público joven y transmisora de valores como la justicia, la amistad, la lucha contra el mal, la integridad o el amor. Todo muy simple, pero muy bien hecho. Y sí, el hecho mencionado de que Brandon Lee muriese durante el rodaje a manos de una bala de verdad y que sus escenas fuesen completadas con dobles y con efectos especiales terminó de lanzarla a las estrellas. Pero cada película tiene su historia mítica y las leyendas son las leyendas. Alex Proyas, el Alex Proyas de sus inicios, triunfaba en Hollywood con esta joyita, a la que seguiría otra inolvidable: "Dark City".


domingo, 23 de abril de 2017

FAST & FURIOUS 8 de F. Gary Gray - 2017 - ("The Fate of The Furious")


Tras una misión en Berlín, Dominic Toretto traiciona repentinamente a sus amigos y los deja vendidos y a algunos hasta heridos. Luke Hobbs es arrestado y encarcelado y el resto del equipo escapa por poco y destrozado por lo que acaba de ver. Letty, sin embargo, se resiste a creer lo que ha ocurrido y cree que Dom actúa coaccionado por alguien en la sombra. El grupo se enfrenta a algo a lo que nunca esperaba tener que enfrentarse...


F. Gary Gray es un director irregular capaz de entregar películas interesantes y destacadas y bodrios inmensos. Su carrera empezó con filmes más imaginativos y ha ido derivando a cosas más mediocres. Su filmografía se compone de la comedia "Friday", del drama "Hasta el final", del thriller "Negociador", de las películas de acción "Diablo" y "The Italian Job", de la comedia "Be Cool", del thriller "Un ciudadano ejemplar", del drama "Straight Outta Compton" y de la comentada "Fast & Furious 8".


Dejaron la saga mal cerrada pero cerrada a pesar de todo tras la desgraciada muerte de Paul Walker en un accidente de coche el 30 de noviembre de 2013. Sin embargo, al final se arrepintieron, porque no podían dejar escapar a la gallina de los huevos de oro así como así y la retomaron este 2017 con "Fast & Furious 8", y vienen en camino dos entregas más de esta franquicia que terminará al parecer teniendo un total de diez más algún spin-off que se está preparando por ahí. Y si las anteriores partes eran malas, ya de este engendro pueden esperarse lo peor. Repite el reparto de nuevo excepto el mencionado Walker, quitado de en medio con una excusa tonta, y ahora Charlize Theron es la mala malísima de turno (tienen que haberle forrado la casa de billetes para que esta actriz haya querido salir en esta saga). La trama es una chorrada predecible y tópica con drama cutre y ni siquiera coincide argumentalmente con muchos puntos de las anteriores entregas (total, al público "básico" o le importa un pito o ni se acuerda ya de ellas): hay lagunas de guión por todas partes, personajes que cambian de carácter (especialmente el de Jason Statham, que era un asesino terrible que hasta mató a amigos de los protagonistas en anteriores entregas y ahora se hace colega de ellos por la puta cara), personajes que son reubicados al tun tun, eventos del pasado que cambian porque sí, eventos presentes que no concuerdan con los del pasado. Una prenda, vaya. En fin, si es que da todo igual: la película va a ser un éxito porque su saga lleva quince años siéndolo... ¿Para qué nos vamos a currar las cosas? El resto es pura fantasmada. Ahora los coches se enfrentan directamente a tanques y a submarinos nucleares en el Polo Norte y se quedan tan panchos. Y nos saltamos las leyes de la física como nos da la gana y los protagonistas son todos invencibles y los malos casi. Y tenemos unos diálogos de pena, llenos de chascarrillos y testosterona y fanfarronería y hasta alguna que otra frase sorprendentemente machista. Y la gracieta dura encima más de dos horas que se vuelven insoportables, en especial una batalla final que se hace eterna y que hasta está mal rodada, a base de planos repetidos y escenarios que nunca terminan, como el campo de fútbol en el que jugaban Oliver y Benji. En fin, la octava parte de esta franquicia exitosísima es otro truño como una catedral. Apestosa muestra de cine poligonero.


sábado, 22 de abril de 2017

LA REINA DE ESPAÑA de Fernando Trueba - 2016 - ("La reina de España")


España. Años cincuenta. La actriz Macarena Granada, que se ha convertido en una estrella de Hollywood, vuelve temporalmente a su país para rodar una superproducción norteamericana sobre Isabel la Católica. A la vez, el viejo director Blas Fontiveros también retorna, pero con distinta suerte: ha sobrevivido a un campo de concentración nazi, ha pasado muchos años vagando por Europa y viviendo en la pobreza y hoy es un completo desconocido para el público español. Ambos van a reencontrarse con sus viejos amigos y con su pasado.


Bueno, por fin he visto "La reina de España", la secuela de "La niña de tus ojos". Vayamos por partes. Es inevitable hacer mención, por lo menos así lo veo yo, a la polémica que sacudió hace unos meses a este filme. El 19 de septiembre de 2015 Fernando Trueba recibió el Premio Nacional de Cinematografía de España y dijo en la ceremonia, al recogerlo, que nunca se había sentido español, que si el país entrase en guerra iría con el enemigo y que le hubiese gustado que Francia hubiese ganado la Guerra de la Independencia. Poco más de un año después, el 25 de noviembre del pasado 2016, estrenó la película que hoy nos ocupa, que fue salvajemente boicoteada en las redes como castigo a las declaraciones del director. Esto, por supuesto, volvió a encender el enésimo combate cultural y demagogo entre los patrioteros y los endófobos españoles, que son muchos y muy intransigentes y maniqueos todos. La película, no sé si debido a este boicot, fue un fracaso y la crítica la ha vapuleado (no hay más que leer lo que se despotrica sobre ella en Internet, e incluso por parte de personas que defendieron el derecho a expresarse de Trueba). Mi opinión sobre este asunto es la siguiente: cualquiera tiene derecho a decir lo que le de la gana de lo que quiera, y cualquiera tiene derecho a responderle y hasta a hacerle boicot siempre que no sea físico y violento. Fernando Trueba puede decir lo que le venga en gana y las personas que lo criticaron pueden criticarlo lo que les venga en gana. En este país a veces se nos olvida que la libertad es pública y demasiados se creen que son solamente ellos los que pueden criticar y que a ellos no se les puede decir ni "mu". En fin, si yo puteo a los irlandeses o digo que me pondría de parte de los ingleses en una guerra, lo lógico sería que me lloviesen tortas internetiles desde Irlanda. Es lógico: no veo que haya mucho que discutir. Una vez dicho todo esto, tengo que decir también que "La reina de España" es malísima. Con boicot y sin boicot. Fernando Trueba es capaz de lo mejor ("Chico y Rita") y de lo peor (esta película que nos ocupa).


Retomamos la historia de "La niña de tus ojos" y ahora nos trasladamos desde la Alemania nazi hasta la España franquista. Y ahora hay que salvar al personaje de Antonio Resines, hecho preso por la dictadura. Mientras, se suceden situaciones hilarantes. Repite casi todo el reparto principal y hay actores nuevos como Carlos Areces haciendo de Franco que están geniales. Y el resto es un despropósito. La película va dando bandazos sin cesar, soltando escenas inconexas por aquí y por allá, combinando mal el drama y la comedia, abusando del casticismo de botijo y carajillo, desplegando a unos personajes que no tienen el carisma de la primera entrega y deslizando unos chistes y unos gags que no tienen en su mayor parte ninguna gracia y que encima suelen ser rancios (en serio, el humor sexual se superó o se debería haber superado hace décadas: hoy no tiene ni puta la gracia y mucho menos resulta transgresor). Solamente desatan algunas sonrisas los homenajes al cine norteamericano de la época o a directores como John Ford. El resto no es capaz de arquear ni una boca. Por el final, aparece de repente una intriga bastante cutre y muy predecible que no lleva a ninguna parte y el desenlace, además de estar cortado de un mal tajo, es un despropósito de pacotilla del más penco (la conversación entre la protagonista y Franco es sencillamente demencial, por muy bien que lo interprete Carlos Areces). "La reina de España" es un bodrio que no viene a cuento. Ni como segunda parte, ni como retrato maniqueo y simplista número diez mil quinientos del Franquismo de los cojones. No merece la pena. Nada. Con boicot y sin boicot.


viernes, 21 de abril de 2017

50 SOMBRAS MÁS OSCURAS de James Foley - 2017 - ("Fifty Shades Darker")


Grey y Anastasia vuelven a encontrarse y la pasión que existe entre ellos no ha muerto ni se ha reducido un sólo ápice. Él, obsesionado por volver a retomar la relación, le propone a ella que vuelva a formar parte de su vida y le ofrece además un acuerdo lleno de promesas. Ella acepta. Sin embargo, los fantasmas del pasado y los problemas del presente se van a conjurar para volver de nuevo a poner en peligro su amor.


El norteamericano James Foley es un director de variados géneros no especialmente destacado por nada, aunque hay que decir que sus primeros filmes tenían, algunos, algún punto interesante. Desgraciadamente, en su filmografía abunda el drama de sobremesa más anodino. Su obra se compone de los dramas "Rebeldes temerarios" y "Hombres frente a frente", de la comedia fallida para el lucimiento de Madonna "¿Quién es esa chica?", del nuevo drama "Hasta la noche, mi amor", del filme social "Éxito a cualquier precio", de los nuevos dramas "Two Bits", "Pasión obsesiva" y "Cámara sellada", del thriller de acción "The Corruptor", del thriller "Confidence" y del filme romántico "50 sombras más oscuras".


Si "50 sombras de Grey" les pareció mala, pueden ir ya abrochándose el cinturón, porque aunque parezca increíble "50 sombras más oscuras" es todavía peor. Como lo oyen. Continuamos la historia donde la dejamos con nuevo director (el habitualmente mediocre James Foley) y los dos protagonistas vuelven a verse para perseguirse toda la película y destilar pasteleo del malo y repetirse lo mismo tres mil veces. Él ya directamente es un chalado controlador y machista, y ella es una pánfila a la que le soplan y se cae y se rompe. Los secundarios cobran algo más de peso, pero son patéticos y no valen para casi nada en la trama. Nos montamos un cuarteto de telenovela con un jefe maltratador y acosador y con una ex sumisa sin voluntad propia y psicópata perdida. Ah, y también aparece Kim Basinger haciendo de la ex ama de Grey, que por supuesto también está reventada de la cabeza y es una arpía de mucho cuidado. Y con todo esto nos pasamos dos horas de idas y venidas idiotas que no llevan a ninguna parte, de pasión de catálogo de lencería, de escenas sexuales a las que superaría cualquier película de los años setenta estilo "Emmanuelle", de diálogos diarreicos y de escenas y giros de guión que dan vergüenza ajena. Todo ambientado en un anuncio de gin-tonic o de libro de autoayuda. Por supuesto, a la sexualidad del BDSM no se le hace ningún bien salvo el de haberle dado algo de visibilidad básica (lo que ya hizo la primera entrega): los personajes lo practican porque están emocionalmente tarados y llenos de traumas, y los amos y las amas son gilipollas y obsesivos y las sumisas (porque este papel está reservado en el filme sólo a las mujeres) son unas pamplinas dependientes que no tienen voluntad ni para meter una pizza en el horno. Me ha costado terminar esta película, y lo dice uno que se suele tragar las sagas más infames por el sólo gusto de conocerlas. Pero esto son palabras mayores. Este bodriazo, esta bazofia, es la porquería más infame, la felonía más patatera y cutre que he visto en lo que va de año (y ya he visto unas cuantas películas muy pero que muy deleznables). Esto es una mamarrachada soporífera: aburrida hasta la extenuación. Quien sobreviva a ella, merece un premio.


jueves, 20 de abril de 2017

BRICK de Rian Johnson - 2005 - ("Brick")


Brendan Frye es uno de los estudiantes más inteligentes, valientes y fuertes de su instituto. Es un chico resolutivo, elocuente, atrevido y que no teme enfrentarse a nadie, ni siquiera a los matones del centro. Un día, su ex novia Emily, que frecuentaba últimamente malas compañías, desaparece y él recibe una misteriosa llamada... Ante sus narices se encuentra una oscura trama que implica a más compañeros de los que imaginaba... Y que él piensa resolver.


El debut del norteamericano Rian Johnson, que se hizo famoso en 2012 con "Looper" y que a finales de este año estrena el octavo episodio de la saga de "Star Wars", es una de las películas más originales de la pasada década sin ninguna duda. ¿Les gusta el cine negro clásico? ¿Les gustan las novelas de Raymond Chandler o de Dashiell Hammett? Pues imagínense un "El halcón maltés" o un "El sueño eterno" ambientando... En un instituto de enseñanza secundaria y protagonizado por estudiantes. Eso es "Brick". No se espanten: la premisa parece absurda, pero el director sabe explotarla de forma magistral para meternos en la trama de esta consciente y desprejuiciada parodia y que no resulte absurda ni estúpida. Un estudiante inteligente hace las veces de detective y es interpretado magistralmente por un Joseph Gordon-Levitt que se nos mete en el bolsillo desde la primera e hilarante escena. Este estudiante habrá de resolver una trama oscura con asesinato y drogas en su instituto y en su barrio. Todos los estudiantes que le rodean cumplen un rol de la historia negra clásica: él es un Sam Spade de suburbio avispado y fuerte que no le tiene miedo a nada y que vive en el desencanto; le acompañan mafiosos que viven con sus padres y que meriendan galletas, femmes-fatales con porte de animadoras, otros detectives con pinta de loosers que manejan datos de toda clase y juegan con ellos, matones de poca monta y menos cerebro, bandas de chulos de medio pelo, actrices de instituto, profesores que hacen de "policías" y que persiguen a los alumnos díscolos. Es todo delirante, pero concuerda con el estilo a caballo entre la comedia y el drama: así es una buena parodia. Todos los lugares comunes de la historia negra están en "Brick": la corrupción, la traición, la fatalidad, la soledad, las drogas, la lucha de la justicia contra la injusticia, la inteligencia y la habilidad contra la brutalidad física. Los personajes son un dechado de carisma, y los diálogos geniales y descacharrantes. El ambiente está a caballo entre romántico y "teenager". Es una mezcla única e inconfundible, y además está llena de escenas para el recuerdo que van desde lo cachondo hasta lo siniestro. Tomen "El club de los cinco" y "El halcón maltés" y agítenlos bien en una coctelera. Parecerá absurdo, pero el cóctel resultante, una vez que lo prueben, no les dejará indiferentes y hasta les gustará. Uno de los debuts más originales en mucho tiempo es el de Rian Johnson.


miércoles, 19 de abril de 2017

HANSEL & GRETEL: CAZADORES DE BRUJAS de Tommy Wirkola - 2013 - ("Hansel & Gretel: Witch Hunters")


Hace quince años que Hansel y Gretel vivieron la aventura que les hizo famosos. Hoy son dos expertos e infalibles cazadores de brujas y de monstruos y han sido contratados por el alcalde de la ciudad de Ausburgo para que rescaten a unos niños que dicen que han sido secuestrados por unas terribles hechiceras malignas. Hansel y Gretel comienzan su investigación... Sin embargo, alguien conspira contra ellos y están a punto de enfrentarse al peor peligro que han conocido nunca.


Creo que "Hansel & Gretel: Cazadores de brujas" ha sido tomada por algo que no es: como una película seria. Las críticas fueron bastante destructivas con ella, pero no se tuvo en cuenta que su director, el noruego Tommy Wirkola, es el perpetrador de cosas "tan malas que son buenas" como las dos entregas de "Zombis Nazis". Y esta película no es diferente a ellas, aunque ahora haya sido rodada en los USA con mas medios económicos y de distribución en salas comerciales. Es un pastiche consciente, delirante, chorra y sin pretensiones en donde los dos famosos hermanos del mítico cuento de los hermanos Grimm (valga la redundancia hermanil) viven aventuras desternillantes con mucha sangre. ¿No tuvimos hace unos años a Abraham Lincoln cazando vampiros? ¿Se la tomó alguien en serio? Pues si lo hizo, lo hizo mal. Y en fin, en 2013 tuvimos como he dicho a Hansel y Gretel matando brujas y otros bichos feos con armas imposibles y diciendo chascarrillos y viviendo dramas y romances de pacotilla. Los personajes son topicazos andantes, y los actores no se toman la película en serio. Es que ni el director lo hace. Los diálogos son conscientemente tontorros, los chistes con homenajes facilones, y hay testosterona voladora y lucimiento de músculos y curvas y culos embutidos en piel negra. Y buenos y malos, y mucha acción demencial y muchas luchas. Insisto: esta película es del director de "Zombis Nazis" y sus intenciones no han cambiado desde aquella. Sí se nota que hay más presupuesto, y eso le ha permitido crear unos escenarios muy apañados (aunque sean un refrito de estilos góticos hollywoodienses nada originales) y unos efectos especiales más que notables. Quítense de encima toda clase de prejuicios: "Hansel & Gretel: Cazadores de Brujas" es un cachondeo para pasar el rato y echarse unas risas, y este cometido lo cumple de sobra (salvo para quien quiera una trama elaborada y seria por cojones, que se llevará un evidente y gigantesco chasco). Hay momentos para ver cine japonés minimalista y hay momentos para ver collages estúpidos de culturilla general típica pero efectivos. Y creo que el cine se disfruta bien apreciando ambas cosas en su justo lugar.