Porco Rosso

Porco Rosso

miércoles, 31 de agosto de 2016

MILES AHEAD de Don Cheadle - 2015 - ("Miles Ahead")


A finales de los años setenta, el gran genio del jazz Miles Davis pasa por la peor crisis de su vida. Tiene un gigantesco bloqueo creativo y hace cinco años que no graba un disco, su compañía le presiona sin cesar, es delirantemente adicto a las drogas y tiene una depresión terrible porque perdió al amor de su vida por su propia culpa y estupidez. Su única tabla de salvación es lo único que le da el poco sentido que le queda a todo: su música. Sin embargo, su existencia caótica no le da tregua y puede tirar toda su carrera por la borda.


El actor Don Cheadle se estrenó el año pasado como director con "Miles Ahead", un biopic, o más bien "parte de biopic" sobre el genio inmortal del jazz Miles Davis, al que él también interpreta, con gran fortuna, por cierto. La película, si bien la hemos visto varias veces ya con otros artistas de diversas disciplinas (las vidas de los artistas y sus periodos de decadencia a veces se parecen tanto que sorprende...), está excelentemente rodada, cautiva desde el primer momento y, lo más importante, sabe hacerse interesante para los que no están demasiado familiarizados con la vida y la carrera del músico (lo cual es un buen signo en todos los aspectos, pienso). A finales de los años setenta, Miles Davis está bastante acabado: lleva cinco años sin grabar un disco, tiene un bloqueo creativo como nunca lo ha tenido, la productora para la que firmó le presiona sin cesar, ha perdido el amor de la mujer a la que más ha querido en su vida y le da a la droga de lo lindo, tanto que se mete en líos constantemente, tiene una depresión de campeonato y tiene hasta problemas económicos siendo rico como es. Don Cheadle sabe, tanto frente a la cámara como detrás de ella, llevar con ritmo esta historia, homenaje sentido pero también directa y cruda, que no escatima en detalles escabrosos e incómodos. Miles Davis es un rebelde en su tiempo (él mismo llama a su música "música social", no "jazz"), es adorado por todos, es un símbolo de romper las normas, pero también es, con toda su ambigüedad e inconsecuencia, un machista, un desconsiderado con su mujer y con todos y, en general, un auténtico gilipollas. Cheadle lo clava: es importante ver la película en versión original para poder captar todos los matices de una interpretación sensacional, maravillosa. Secundarios como Ewan McGregor le acompañan de forma impecable (qué bien que se le da a este hombre hacer el papel de capullo cabrón). "Miles Ahead" puede que sea el biopic de gran artista de siempre, pero está muy bien construido y desplegado y promete, si sigue así, una buena carrera como director para Don Cheadle. Recomendable en general.


domingo, 28 de agosto de 2016

STAR TREK: MÁS ALLÁ de Justin Lin - 2016 - ("Star Trek Beyond")


Tras una petición de ayuda de una nave alienígena desconocida, la USS Enterprise es enviada por la Federación más allá del límite de su territorio para ver qué es lo que ocurre. Kirk, Spock y su tripulación se adentran en una zona totalmente inexplorada en la que no saben qué van a encontrar. Allí, son atacados por sorpresa por algo terrible...


Muchos temíamos que la polémica marcha de J.J. Abrams de la nueva saga de "Star Trek" para dirigir la nueva película de la de "Star Wars" (lo que trajo su miga entre los fans de ambas franquicias) dejaría a la tercera de sus entregas en un peor nivel de calidad en comparación con las otras dos. No por nada, sino porque el director que se eligió finalmente para retomar el proyecto y dirigir "Star Trek: Más allá" fue Justin Lin, un realizador bastante mediocre curtido en la saga de "The Fast and The Furious" y con bastantes películas cutres y olvidables en su haber (aunque también colaboró en la dirección de capítulos de series como "Community" o "True Detective II"). El caso es que al final todo ha salido bien. La tercera de las entregas de esta nueva saga de una saga mítica, ya sea porque el guión funcionaba, ya sea porque Justin Lin está mejorando, ya sea porque se conjugaron muchos factores favorables, es indiscutiblemente una buena película y a mi incluso me gusta más que la segunda "Star Trek: En la oscuridad". Sí que es cierto que algunos de sus personajes, en especial los nuevos, necesitan más desarrollo (sobre todo creo que le ocurre al de Jaylah, muy atractivo y con muchas posibilidades algo desaprovechadas en su despliegue algo incompleto), pero en conjunto la película es divertida, seria y no falta a las anteriores ni al espíritu de la franquicia. Estrena además nuevos planetas y nuevos villanos que son bastante atractivos y que tienen detrás una trama coherente que pone a la Federación contra las cuerdas a nivel moral, colocándola como un ente imperfecto y que también mete sus patones (aquí incluso este hecho está más recalcado que en las dos antecesoras del filme). Y los personajes tienen más relaciones e interacciones entre ellos y son obligados a colaborar íntimamente con otros con los que hasta este momento no habían colaborado, lo que da al filme una gran sensación de uniformidad y de redondez argumental.


Se trata esta cinta además de la más puramente aventurera de las tres hasta ahora estrenadas de esta nueva "Star Trek": la acción es constante, las peripecias se suceden sin parar, los peligros vienen uno tras otro, y esto no daña el drama general en ningún momento y tampoco aburre. Además, estas escenas de acción son como siempre dinámicas, imaginativas y frenéticas y están muy bien rodadas, con gracia, frescura y cariño. La nueva "Star Trek" se asienta con fuerza y deja puertas abiertas a más películas. Las espero con ilusión, aunque es una pena que Anton Yelchin, que murió el pasado 19 de junio con sólo veintisiete años atropellado en extrañas circunstancias por su propio coche a la entrada de su propia casa, ya no pueda dar más vida al mítico Pavel Chejov, al que supo otorgar un gran carisma. Veremos a qué actor eligen para que le interprete en la posible cuarta entrega. Muy recomendable es "Star Trek: Más allá"; de los estrenos más dignos de las grandes salas de este verano que ya termina y que ha sido bastante flojito en lo que cine comercial "de actores" se refiere entre cosas terribles como "Independence Day: Contraataque", "Escuadrón Suicida" o la nueva "Cazafantasmas".


sábado, 27 de agosto de 2016

STAR TREK: EN LA OSCURIDAD de J.J. Abrams - 2013 - ("Star Trek Into Darkness")


Tras una misión desastrosa en el planeta salvaje Nibiru, el capitán Kirk es degradado a primer oficial y Spock asignado a otra nave. Entre ambos surge de nuevo una leve enemistad. Sin embargo, pronto van a volver a tener que unir sus fuerzas: un terrible atentado terrorista en Londres pone en jaque a la Federación... Un terrible atentado perpetrado por uno de los hombres más crueles, fríos, inteligentes y peligrosos de la galaxia. Llega una nueva misión para la tripulación del Enterprise.


La segunda entrega de las aventuras de la nueva tripulación del Enterprise llegó tres años después de su antecesora y volvió a ser dirigida por J.J. Abrams, que no decepcionó. En esta película, una vez presentado el universo galáctico de la anterior, tiene más tiempo para centrarse en el desarrollo de los personajes y es lo que el director hace en ella, aunque especialmente desarrolla la relación entre Kirk y Spock y la lleva más allá de lo que vimos en aquella (y especialmente creo que el segundo de ellos es el protagonista principal del filme). Tenemos también muestrarios de nuevas razas (por ejemplo los míticos Klingon, que ya aparecen y que ya prometen nuevas futuras tramas) y un villano de altura que está perfectamente al nivel (muy alto) que dejó el "romulano" Eric Bana del "Star Trek" de 2009 interpretado por Benedict Cumberbatch (del que hablaré un poco más en el espacio del "Spoiler", abajo, para los que todavía no hayan podido ver el filme). Volvemos además a tener unas escenas de acción excelentes y cargadas de dinamismo (la persecución y lucha final creo que es especialmente fantástica), una representación riquísima en escenarios y razas nuevas (y con una fotografía excelente) y unos efectos especiales fuera de toda duda en cuanto a calidad. Todo ello llevado con ritmo, y equilibrando pefectamente, como nos tiene acostumbrados Abrams, la mencionada acción y la aventura, el drama y el toque de humor que caracteriza también a la franquicia. Creo, sin embargo, que el filme es demasiado largo y que le sobran alrededor de veinte minutos: el "tempo" de la primera película estaba, pienso, mejor aprovechado y llenado. "Star Trek: En la oscuridad" se me hizo por su parte final algo más lenta y se me resintió, a pesar de que el mentado ritmo lo recupera. Después de rodar este filme, J.J. Abrams hizo algo bastante polémico: dejó esta saga para pasarse a la de "Star Wars", su "rival" por decirlo de alguna manera (se dice, ya saben, que ambas franquicias eran rivales, algo así como se decía de los Beatles y de los Rolling Stones, aunque para mi esto es una tontería) y esto molestó a algunos fans del universo "treakie". Para la tercera entrega de esta hasta ahora trilogía se eligió como realizador tras la cámara a Justin Lin, un director mediocre (director de bastantes entregas de la saga de "The Fast and The Furious") que, sin embargo, ha cumplido de sobra. De "Star Trek: Más allá" hablaremos ya mañana.


SPOILER: Creo que recuperar al villano Khan para este filme ha sido un acierto (y además se homenajea a la segunda película de la vieja línea tempora, "Star Trek II: La ira de Khan", que también lo tenía como figura antagónica principal) y que Benedict Cumberbatch es un grandísimo actor para darle vida. Sin embargo, creo que prefiero al viejo Khan con su toque más primigenio y su aura de extrañeza menos fría y aséptica. Es una cuestión de gusto personal de todas formas: este nuevo Khan como he dicho cumple de sobra y está perfectamente a la altura de villanos de esta saga.


viernes, 26 de agosto de 2016

STAR TREK de J.J. Abrams - 2009 - ("Star Trek XI")


Kirk es un joven desubicado que vive en la Tierra y que se ha criado sin su padre, que murió luchando para la Flota Estelar. Pasa sus aburridos días de bar en bar y de lío un lío. Una noche, tras una pelea más, alguien que conoció a su progenitor le ofrece una posibilidad que nunca se había planteado... La de ingresar, como él, en la Flota Estelar. Mientras, en el planeta Vulcano, Spock es otro joven que también vive marginado por los demás por tener una madre humana. Spock, hastiado de una existencia sin alicientes, va a decidir también entrar en la Flota en busca de algo que le permita otra forma de vivir. Las existencias de Kirk y la de Spock están a punto de cruzarse y de cambiar para siempre.


Al igual que la nueva y recién comenzada saga de "Star Wars", la nueva saga de "Star Trek" tuvo en el día de su estreno su polémica. Y ambas sagas, valga la redundancia, habían sido comenzadas por J.J. Abrams, director de moda todavía hoy que venía de haber creado la mítica serie "Perdidos". La polémica con ambas franquicias sigue en pie, y las opiniones las hay de todo tipo y vienen de todo tipo de público: para muchos fans ambas son una infamia, para otros son un respetuoso y digno trabajo; para algunas personas están sobrevaloradas y para otras infravaloradas, y algunas otras personas las ponen por las nubes o por los suelos. De las dos películas de "Star Trek" de Abrams voy a decir lo mismo que dije en el momento del estreno de, hace ya bastantes meses, "Star Wars. El despertar de la fuerza": me parecen todas estas películas trabajos más que dignos, que saben aportar algo nuevo y a la vez estar fuertemente anclados en el pasado de sus respectivas sagas, al que homenajean con sentimiento pero sin pasarse con los copieteos y al que respetan cien por cien. "Star Trek", película número once de su larguísima saga (que incluye las series), nos lleva a un reinicio del universo de los chicos y las chicas del Enterprise. Yo en un principio al escuchar la palabra reinicio me llevé las manos a la cabeza. No, por favor, OTRO reinicio no. Y menos de una saga tan mítica. Sin embargo, al ver el filme, me tuve que tragar mis palabras. "Star Trek" de 2009 sabe jugar perfectamente con el material antiguo de su franquicia y crear un universo nuevo pero férreamente interconectado con el anterior, al que ni ignora, ni aplasta, ni desprecia, ni cambia. Creo que J.J. Abrams sabe construir una subcultura que funciona y que refresca todo lo que hasta este momento ha sido uno de los mundos cinematográficos y de la televisión más amplios que nunca han existito. Entiendo que haya fans y puristas que no soporten estas nuevas películas de "Star Trek". Los entiendo, al igual que entiendo a los que no aguanten "Star Wars: El despertar de la fuerza". Yo creo, sin embargo, que hay que saber pasar páginas y no estancarse en el pasado, y por eso las alabo.


"Star Trek" de 2009, además de todo esto, está también rodada de forma genial, y combina perfectamente la acción, el drama, el humor y su toque de romance. Presenta primorosamente y con un gran halo de nostalgia y de respeto a los personajes principales de la saga y trata con reverencia a los antiguos, que dan sorpresas inesperadas. Los villanos son también de altura, y el conflicto que se retrata, centrado en el racismo, en el imperialismo, en el patriotismo, en la lucha del bien contra el mal y en la búsqueda de la identidad y de la amistad, está perfectamente desplegado, con primor y coherencia. Y los actores y actrices están todos y todas fantásticos. Y además la ambientación no escatima en imaginación y en poder evocador. En fin, para mi "Star Trek" de J.J. Abrams es una película muy destacada y un reinicio ejemplar y hecho con cabeza. En este blog suelo comentar las sagas en orden, pero debido a que el "viejo universo" de ésta está compuesto de varias series y de diez películas, lo dejaré para otro momento ya que éste se puede seguir de forma independiente. Larga vida al nuevo "Star Trek".


jueves, 25 de agosto de 2016

EXORCISMO EN EL VATICANO de Mark Neveldine - 2015 - ("The Vatican Tapes")


Después de hacerse un corte en un dedo, la joven Angela Holmes empieza a comportarse de forma irracional y agresiva con su familia y sus amigos: tanto que se vuelve peligrosa e incontrolable. Sus seres queridos, desesperados, acuden a la Iglesia y un grupo de sacerdotes determinan que ha sido poseída. El Vaticano autoriza un exorcismo para tratar de salvarla... Sin embargo, la fuerza que la ha tomado es más poderosa de lo que pensaban...


Otra de exorcismos. Otra que mezcla la ficción con los metrajes encontrados que aluden a una realidad oscura y oculta. Otra sarta interminable de clichés. "Exorcismo en el Vaticano", enésima película de niñata poseída y cura sin salsa que imita cutremente a "El exorcista", se estrenó el año pasado con más pena que gloria y es cero recomendable, ni siquiera para una tarde de domingo de resaca o para una noche de sábado de botellón casero con amigos con ganas de echarse unas risas. Todos los tópicos vistos miles de millones de veces están aquí comprimidos: la historia de joven problemática con familia chunga, la historia de sacerdote de tres al cuarto con tormento vital barato, los sustos calcados de toda la vida en el peor de los sentidos, la lucha típica y maniquea del bien contra el mal, el efectismo videoclipero penco y abusivo de siempre, la atmósfera de terror de baratillo, el desenlace repetido y repetido y repetido que todos ya nos esperamos y la escena de exorcismo que tienen tooooooooooodas las películas del género vuelta a copiar de mala manera. Le añadimos a todo esto que los diálogos apestan, que los personajes son pegatinas, que el retrato del Vaticano es pueril, que los efectos especiales son maletes y que no hay ni un solo susto, pero es que ni uno solo, que sea medianamente digno... Pues bueno, se imaginan lo que se van a encontrar. Hoy toca una de esas críticas ultracortas: "Exorcismo en el Vaticano", de Mark Neveldine (autor de "cosas" como la segunda parte de "El Motorista Fantasma") es otra película lamentable de "exorcismos sin exorcismos". Terror de al kilo para llenar salas y ser olvidado al rato o para caer en manos de incautos sin excusa y algo masoquistas (como yo) que se suelen tragar a veces cosas muy cutres por ver si el género de marras se ha revitalizado un poquito. En este caso, va a ser que no.


miércoles, 24 de agosto de 2016

PHILADELPHIA de Jonathan Demme - 1993 - ("Philadelphia")


Andrew Beckett es un joven y prometedor abogado homosexual que trabaja para una gran compañía de Philadelphia. Un día, Andrew es informado de algo terrible... Ha contraído el SIDA. Por ello, es fulminantemente despedido. Su vida, entre la enfermedad y este hecho, se sume en la depresión. Andrew, sin embargo, está decidido a hacer justicia y contrata los servicios de otro abogado, Joe Miller, para llevar a juicio a sus jefes. Su caso, pronto, pasa a los medios. Pronto también Andrew se convierte en un símbolo de lucha.


Durante los ochenta y buena parte de los noventa, esa terrible enfermedad llamada SIDA/VIH se hizo tristemente famosa por causar grandes estragos en una gran parte de la población que, para colmo en muchos países (y en demasiados de ellos desarrollados), fue brutalmente estigmatizada por sectores conservadores y rancios, ya fuese por ser homosexual o drogadicta o simplemente por tener relaciones sexuales y/o amorosas libres. Algunos locos llegaron a decir que Dios había castigado a estos enfermos por sus pecados. Hoy el SIDA no es lo que era: ni está tan socialmente penado ni mata a tantas personas (y los que lo padecen han mejorado sus condiciones y su esperanza de vida de forma más que notable). "Philadelphia", del entonces prometedor Jonathan Demme que venía de rodar "El silencio de los corderos" (después el director por desgracia no ha seguido en la senda en la que empezó), fue una película bastante revolucionaria en los USA de princpios de los noventa. No sólo era una denuncia de la persecución moral a la que eran sometidas las personas con la mencionada enfermedad, sino que era un total y absoluto alegato a favor de los derechos de los homosexuales y de la libertad sexual que tenía además a un protagonista gay. Depurada, directa, sin efectismos ni moralinas baratas, "Philadelphia" era una disección de los miedos al diferente de una sociedad supuestamente moderna pero realmente rancia y cerrada sobre sus tradiciones más represivas. Un prometedor abogado contrae el SIDA y su vida de repente se vuelve un infierno y un abogado negro ha de defenderle... Y este abogado negro esconde en su interior una homofobia que quiere disimular pero que le corroe (y digo abogado "negro" porque la situación de los negros, que tuvieron que luchar por sus derechos en los USA durante décadas, está en claro paralelismo con la de los gays, otro de sus grandes colectivos marginales -en los USA y en casi todo el mundo-). Este abogado descubrirá un nuevo mundo y se deshará de sus viejos y estúpidos prejuicios. Los actores que interpretan a los dos protagonistas son unos soberbios e inolvidables Tom Hanks y Denzel Washington. En especial el primero está para el podio de las grandes interpretaciones de la historia.


"Philadelphia" es una película triste, dura, cruda, sin concesiones, sobre la marginalidad y también sobre la llegada de la muerte y la enfermedad terminal, pero también está llena de comprensión: la familia y los amigos del protagonista son un oasis en una sociedad cerrada y pacata que, sin embargo, a fuerza de guantazos se va abriendo al exterior cada vez más. Secundarios como Antonio Banderas (en uno de sus primeros grandes papeles en los Estados Unidos) están también fantásticos. A la película sí que es cierto, pienso yo por lo menos, que le falla algo la parte judicial: es un drama judicial también, valga la redundancia, y todas las escenas de juicios son algo flojas, deslabazadas y están resueltas con demasiada rapidez. Esto se le perdona al filme sin embargo por todo lo demás: por su valentía, por su clarividencia, por anticipar el respeto a la diversidad en la cartelera comercial del año 1993 en un país que todavía hoy sigue siendo bastante cerrado de mente, aunque domine económica y militarmente al mundo. Fue una pena que Jonathan Demme cayese en la mediocridad como cineasta tras esta película fantástica y ambiciosa.


lunes, 22 de agosto de 2016

MIL VECES BUENAS NOCHES de Erik Poppe - 2013 - ("Tusen ganger god natt")


Rebecca es una brillante reportera de guerra que se pasa la vida viajando a países en conflicto para cubrir lo que ocurre en ellos desde la primera fila. Su marido, Marcus, y su hija pequeña, la esperan en su casa de Irlanda tratando de hacer una vida normal pero siempre temiendo que llegue esa terrible llamada que les anuncie que Rebecca ha muerto. Un día, durante uno de sus reportajes en Afganistán, ésta es herida y está a punto de perder la vida. Cuando vuelve al hogar para recuperarse, Marcus le da un ultimátum: o su trabajo o su familia. Rebecca se hunde ante la decisión más difícil de su vida y entra en una insalvable crisis...


Erik Poppe es uno de los nuevos directores más famosos de Noruega. Centrado en el drama, es autor hasta ahora de la llamada "Trilogía de Oslo", compuesta de "Schpaa", "Hawaii, Oslo" y "Aguas turbulentas" y del filme "Mil veces buenas noches", que comentamos hoy. Está a punto de presentar el drama histórico "The Kings Choice".


"Mil veces buenas noches" es un drama excelente protagonizado por unos actores excelentes. Erik Poppe sabe diseccionar el duro dilema de elegir entre la familia y los seres queridos o la pasión por un trabajo, por un arte. Y este trabajo y arte no es otra cosa que el periodismo de guerra. El conflicto está servido, y el director noruego, contrariamente a lo que se podría pensar en un principio, sabe esquivar perfectamente todo efectismo posible y centrarse en un drama depurado, directo y crudo pero sin excesos, realista cien por cien y por ello alejado de toda truculencia gratuita. Este drama rompe además con los tópicos de género en este tipo de historia: la reportera de guerra es una mujer, no un hombre (como suele ocurrir en este tipo de historias en las que el personaje masculino acapara el oficio difícil y peligroso) y quien la espera en su hogar es su marido, que no deja de sufrir porque ella siempre está fuera de casa en países en conflicto y porque está condenado a esperar sin cesar y en perpetua tensión esa terrible llamada que puede llegar en cualquier momento anunciándole que ella ha muerto. Juliette Binoche está inmensa como la protagonista, y no se queda lejos de ella un también magnífico Nikolaj Coster-Waldau: ambos mantienen un duelo interpretativo de gigantesca altura. "Mil veces buenas noches", con una atmósfera fantásticamente desarrollada (en especial las de los países en guerra que la protagonista visita constantemente), pone al espectador ante dilemas como el altruismo y la necesidad de informar enfrentados a la búsqueda de la gloria, las relaciones a veces deshumanizadas entre un mundo desarrollado frívolo y anestesiado contra la tragedia y uno subdesarrollado brutal y apartado de todo, el papel de los medios de comunicación a la hora de cambiar o no los hechos injustos que ocurre en el mundo y la mencionada lucha entre los afectos y lo que se debe a los seres queridos y la pasión por la única cosa que realmente llena la vida de una persona, cosa única e insustituible que realmente también destroza esta vida y la incapacita en muchos campos. Excelente drama es "Mil veces buenas noches".


domingo, 21 de agosto de 2016

LOS CHICOS DEL CORO de Christophe Barratier - 2004 - ("Les Choristes")


1948. Francia. Clément Mathieu, profesor de música, acepta un puesto en el centro Fond de L'Etang, un colegio interno para niños problemáticos, conflictivos y con mala conducta. En el lugar, el director trata de mantener la disciplina y educar a los chicos por medio de la represión y los castigos. Clément, que piensa que este método además de injusto es totalmente ineficaz, va a tratar de montar un coro con sus alumnos para, por medio del amor a la música, descubrirles un nuevo mundo que les ayude a superar sus problemas.


El director francés Christophe Barratier ha realizado hasta este momento cuatro películas, tres de ellas ambientadas en unos realistas y excelentemente ambientados años treinta y cuarenta. Su todavía corta filmografía comenzó con el gran éxito de "Los chicos del coro", a la que siguió la comedia musical "París, París", el drama de aventuras "La guerra de los botones" y el thriller "L'outsider".


"Los chicos del coro" es uno de esos éxitos mundiales repentinos que llegan de vez en cuando de una filmografía que no es la norteamericana (incluso a la prolífica y habitualmente de gran calidad producción francesa le cuesta a veces calar fuera de Europa) y que se instala de forma instantánea en el podio de películas más vistas y valoradas de su década. Fue el debut de Christophe Barratier en la dirección, y aunque su asunto nos lo conocemos de memoria y lo hemos visto miles de veces, dicho director y su equipo saben tratarlo sin sensiblerías, con el pasteleo justito, y sin dar lecciones y discursitos demagógicos baratos. En un internado francés para menores complicados en el que son reeducados, en 1948, con las secuelas de la terrible Segunda Guerra Mundial bien presentes, un nuevo profesor con métodos novedosos va a intentar por todos los medios ayudar a sus conflictivos alumnos por medio de una enseñanza cultural y participativa, que inspira pasión y no terror: una batalla en su día totalmente novedosa contra el lema de "la letra con sangre entra", bien impreso en los centros educativos de entonces. Se pueden imaginar, los que todavía no la han visto, lo que toca. Sin embargo, a pesar de lo predecible, "Los chicos del coro" tiene unos personajes muy bien redondeados y mejor interpretados, una trama que en ningún momento trata al espectador como a un tonto, unos giros de guión lógicos y un tratamiento siempre serio de los asuntos que trata: la educación, la confianza, la bondad, la comprensión y la compasión, la amistad y la rebeldía contra un sistema opresor e ineficaz. Visualmente es una delicia además la película: la fotografía es preciosa, y la representación de la época, muy rica y con un notable poso romántico y evocador, es acertada. "Los chicos del coro", tal vez rodada por algún director de Hollywood, habría sido la ñoñada de autosuperación para lucimiento de la ideología del Sueño Americano de siempre (ustedes me entienden), pero, aunque suene tópico, rodada en Francia luce muy diferente. No es una película que vaya a pasar a la historia, pero es notable dentro de lo que ofrece.


viernes, 19 de agosto de 2016

CAZAFANTASMAS de Paul Feig - 2016 - ("Ghostbusters")


Erin Gilbert está a punto de ser aceptada como profesora titular y fija en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Sin embargo, su vieja amiga Abby Yates, que escribió con ella hace tiempo un libro sobre la supuestamente probada existencia de los fantasmas, está intentando darle publicidad a dicho escrito y esto puede perjudicar a Erin y a su carrera. Justo cuando ambas se encuentran para discutir este asunto, algo comienza a ocurrir en la ciudad... Una fuerza terrible y malévola está a punto de ser desatada.,,


Paul Feig es un director norteamericano mediocre centrado en la comedia. Su filmografía se compone del drama "La fuerza del valor", de las comedias "¡Peligro! Menores sueltos", "La boda de mi mejor amiga", "Cuerpos especiales", "Espías" y del remake de "Cazafantasmas" de 2016. Es también el creador de la serie "Freaks and Geeks".


El remake de los "Cazafantamas" de este 2016 ha sido uno de los grandes desastres de crítica y de taquilla del año (con su posible secuela fulminantemente cancelada el mes de su estreno). No ha ido a verla ni Cristo y encima quien la ha visto la ha puesto a parir. Ha suscitado además una polémica a nivel mundial: se ha dicho por diversos medios que la misoginia y hasta el racismo son las causas de que la película no haya gustado. Es cierto que desde hace muchos meses antes de su estreno esta nueva "Cazafantasmas" ya era linchada sin piedad. No sé a qué se debe, pero le ha pasado a miles de películas antes (desde "Cleopatra" de Mankiewciz a "Waterworld" o "La Isla de las Cabezas Cortadas" pasando por "El Padrino. Parte III" o la más reciente "Batman VS Superman") y ninguna de ellas fue linchada por racismo o misoginia. Sea como sea, la película es una puta mierda. Con todas las letras y la protagonicen mujeres, hombres, transexuales, blancos, negros, asiáticos, monos o marcianos. Es basura. Hedionda y repugnante. Volvemos a tener la trama del primer filme, el de 1984, copieteada de mala manera y con homenajes predecibles y esta trama es un gigantesco trozo de estiércol (para no repetir la palabra mucho). Los personajes son patéticos (las mujeres y los hombres, los principales y los secundarios, y sobre todo el villano de turno echa bastante peste), las interpretaciones son horrorosas, el humor es terrible (todos los gags no solamente no tienen gracia, sino que dan vergüenza pura ajena), los diálogos son vomitivos, las escenas de acción son cutres y sin gracia y hasta los efectos especiales, para las virguerías que se pueden hacer hoy en día, son pencos. En serio, no hay por donde coger a esta película.


Puede que sea ésta una de las críticas más duras que nunca he hecho en este blog, pero les aseguro que se la merece porque estamos hablando de una de las peores bazofias no sólo de este año, sino por lo menos de toda esta década. Fusilarse a un clásico para hacer una comedia diarreica como esta tiene delito y condena a pena de muerte. Con pocas películas he tenido la tentación seria de levantarme de la sala y largarme: "Cazafantasmas" de 2016 ha sido una de ellas. La película es una mierda protagonizada por mujeres y habría sido una mierda protagonizada por hombres. Déjense de polémicas tontas y de buscarle tres pies al gato: este remake es de los de la peor calaña, de los de tratar de explotar la nostalgia de cualquier manera para sacarnos los cuartos. Se ha ganado a pulso el haber mordido el polvo. No se merece otra cosa: eso y el olvido.


jueves, 18 de agosto de 2016

CAZAFANTASMAS II de Ivan Reitman - 1989 - ("Ghostbusters II")


Han pasado cinco años desde que los Cazafantasmas salvasen a la ciudad y las cosas no les marchan especialmente bien. Peter, separado de Dana, trabaja en un programa para televisión sobre parapsicología de tres al cuarto, Ray y Winston se dedican a entretener a niños en fiestas infantiles y solamente Egon continúa con sus investigaciones, aunque con bastante poca fortuna. Algo, sin embargo, va a hacer que todo cambie de nuevo... Alrededor de un misterioso cuadro empieza a desarrollarse de nuevo actividad fantasmal, actividad fantasmal muy peligrosa.


"Cazafantasmas II" llegó a los cines cinco años después de su antecesora y repitió éxito y calidad. Sí, es verdad que la capacidad para sorprender que tenía aquella se ha perdido notablemente, pero eso es hasta cierto punto normal. Y sí, podría haber tenido una trama con más sorpresas, pero teniendo en cuenta que las segundas partes de sagas míticas no siempre son buenas, hay que decir que ésta lo es, lo cual ya es mucho, en los ochenta y en nuestros días. Repite todo el reparto de "Cazafantasmas" (lo cual es un acierto) y los Cazafantasmas, valga la redundancia, se hayan sumergidos en una terrible crisis: no han logrado el éxito en la vida a pesar de haber salvado a la ciudad de Nueva York y para colmo tienen hasta problemas económicos y amorosos. Por suerte (para ellos), los fantasmas van a volver y solamente ellos, valga la redundancia una vez más, van a poder pararles de nuevo los pies. El villano de turno es igual de carismático que el la primera entrega, pienso (una suerte de Vlad el Empalador atrapado en un cuadro -grandes mezclas de Drácula y Dorian Gray-), aunque es cierto que los efectos especiales, aún siendo indiscutiblemente buenos, han perdido espectacularidad e inventiva y se han vuelto más repetitivos. No importa, porque el resto es lo de siempre: humor digno, gags graciosos, personajes con carisma, trama que no da vergüenza ajena y escenas de acción muy buenas y dinámicas con bastante imaginación de por medio. El Ivan Reitman de su época dorada repite en calidad en todos los aspectos. A pesar de haber sido el estreno más taquillero de su año solamente superado por el primer "Batman" de Tim Burton, "Cazafantasmas II" no llegó a dar para producir una nueva secuela. Tuvimos que esperar a este 2016 para que nos lanzaran a la cara el horripilante y despreciable remake de la saga que se acaba de estrenar y que ha sido ya el fracaso económico del año. Normal, porque es verdaderamente una muy desafortunada infamia. Mañana lo destriparé como se merece.