Porco Rosso

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miércoles, 24 de agosto de 2016

PHILADELPHIA de Jonathan Demme - 1993 - ("Philadelphia")


Andrew Beckett es un joven y prometedor abogado homosexual que trabaja para una gran compañía de Philadelphia. Un día, Andrew es informado de algo terrible... Ha contraído el SIDA. Por ello, es fulminantemente despedido. Su vida, entre la enfermedad y este hecho, se sume en la depresión. Andrew, sin embargo, está decidido a hacer justicia y contrata los servicios de otro abogado, Joe Miller, para llevar a juicio a sus jefes. Su caso, pronto, pasa a los medios. Pronto también Andrew se convierte en un símbolo de lucha.


Durante los ochenta y buena parte de los noventa, esa terrible enfermedad llamada SIDA/VIH se hizo tristemente famosa por causar grandes estragos en una gran parte de la población que, para colmo en muchos países (y en demasiados de ellos desarrollados), fue brutalmente estigmatizada por sectores conservadores y rancios, ya fuese por ser homosexual o drogadicta o simplemente por tener relaciones sexuales y/o amorosas libres. Algunos locos llegaron a decir que Dios había castigado a estos enfermos por sus pecados. Hoy el SIDA no es lo que era: ni está tan socialmente penado ni mata a tantas personas (y los que lo padecen han mejorado sus condiciones y su esperanza de vida de forma más que notable). "Philadelphia", del entonces prometedor Jonathan Demme que venía de rodar "El silencio de los corderos" (después el director por desgracia no ha seguido en la senda en la que empezó), fue una película bastante revolucionaria en los USA de princpios de los noventa. No sólo era una denuncia de la persecución moral a la que eran sometidas las personas con la mencionada enfermedad, sino que era un total y absoluto alegato a favor de los derechos de los homosexuales y de la libertad sexual que tenía además a un protagonista gay. Depurada, directa, sin efectismos ni moralinas baratas, "Philadelphia" era una disección de los miedos al diferente de una sociedad supuestamente moderna pero realmente rancia y cerrada sobre sus tradiciones más represivas. Un prometedor abogado contrae el SIDA y su vida de repente se vuelve un infierno y un abogado negro ha de defenderle... Y este abogado negro esconde en su interior una homofobia que quiere disimular pero que le corroe (y digo abogado "negro" porque la situación de los negros, que tuvieron que luchar por sus derechos en los USA durante décadas, está en claro paralelismo con la de los gays, otro de sus grandes colectivos marginales -en los USA y en casi todo el mundo-). Este abogado descubrirá un nuevo mundo y se deshará de sus viejos y estúpidos prejuicios. Los actores que interpretan a los dos protagonistas son unos soberbios e inolvidables Tom Hanks y Denzel Washington. En especial el primero está para el podio de las grandes interpretaciones de la historia.


"Philadelphia" es una película triste, dura, cruda, sin concesiones, sobre la marginalidad y también sobre la llegada de la muerte y la enfermedad terminal, pero también está llena de comprensión: la familia y los amigos del protagonista son un oasis en una sociedad cerrada y pacata que, sin embargo, a fuerza de guantazos se va abriendo al exterior cada vez más. Secundarios como Antonio Banderas (en uno de sus primeros grandes papeles en los Estados Unidos) están también fantásticos. A la película sí que es cierto, pienso yo por lo menos, que le falla algo la parte judicial: es un drama judicial también, valga la redundancia, y todas las escenas de juicios son algo flojas, deslabazadas y están resueltas con demasiada rapidez. Esto se le perdona al filme sin embargo por todo lo demás: por su valentía, por su clarividencia, por anticipar el respeto a la diversidad en la cartelera comercial del año 1993 en un país que todavía hoy sigue siendo bastante cerrado de mente, aunque domine económica y militarmente al mundo. Fue una pena que Jonathan Demme cayese en la mediocridad como cineasta tras esta película fantástica y ambiciosa.


1 comentario:

  1. La ví de niña, y me impactó! Y es que el tema que trata... no es para menos!

    Un saludoOo enorme!!

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